Urge implementar proyectos de cosecha de agua para contrarrestar efectos del cambio climático en Puno

Desde hace aproximadamente una década, la minera peruana Minsur invierte en infraestructura hidráulica que, a la fecha, incluye 32 represas comunales y 224 reservorios familiares, entre otros componentes.

Desde hace aproximadamente una década, la minera peruana Minsur invierte en infraestructura hidráulica que, a la fecha, incluye 32 represas comunales y 224 reservorios familiares, entre otros componentes.

De acuerdo con el Índice de Precipitación Estandarizado (SPI), enero fue el mes más seco en Puno en los últimos 59 años. El altiplano peruano viene registrando déficits de lluvia de hasta -100% que han repercutido en la disponibilidad hídrica de los ríos en la vertiente del Titicaca. Este alto déficit de precipitaciones ha condicionado que los suelos estén secos, afectando el crecimiento y desarrollo de los cultivos de los que dependen miles de familias.

El cambio climático es ya una realidad adversa. Los cambios de temperatura exacerban la frecuencia y la intensidad de eventos climáticos extremos, como son las sequías prolongadas, y estas condiciones no harán más que agravarse en los próximos años.

Para hacer frente a este desafío, se hace cada vez más urgente la implementación de proyectos de infraestructura hídrica que permitan mitigar los efectos adversos de la escasez de agua. Estos proyectos pueden incluir la construcción de embalses y represas para almacenar agua durante períodos de abundancia, la mejora de la infraestructura de distribución de agua para garantizar un suministro equitativo y eficiente, la promoción de prácticas de conservación del agua y la reutilización de aguas grises.

La experiencia de Antauta y Ajoyani

Una experiencia palpable que demuestra lo crucial de estos proyectos es la que llevan a cabo la empresa Minsur en alianza con Descosur y sus comunidades vecinas en los distritos de Antauta y Ajoyani.

Desde hace aproximadamente una década, la minera peruana invierte en infraestructura hidráulica que, a la fecha, incluye 32 represas comunales y 224 reservorios familiares, entre otros componentes.

Esto ha permitido a los productores agropecuarios almacenar cerca de dos millones de metros cúbicos de agua que riegan más de 2,000 hectáreas de cultivos y pastos.

La pertinencia de esta inversión se valora de sobremanera en el actual período de estiaje. Cientos de familias han podido mitigar la extensa sequía con el agua que han logrado almacenar durante los meses de lluvia.

Mariano Murillo, vecino de la comunidad campesina de Queracucho, por ejemplo, menciona que Minsur y la población construyeron represas de agua en varias zonas de este lugar, las cuales, precisó, “están beneficiando a decenas de familias que han podido usar el agua almacenada para el consumo de ganado, pero también para el consumo humano durante esta sequía”.

Por su lado, Irineo Anahua, presidente del sector Ccarmi, distrito de Antauta, explica que los reservorios permiten cosechar agua, pero que es necesario avanzar en la tecnificación del riego.

“NUESTRO MICRORESERVORIO, CONSTRUIDO EN EL 2016, BENEFICIA A 6 FAMILIAS QUE SE MANTIENEN TODO EL AÑO CON ESTA AGUA”.

Anahua pide al gobierno central y regional implementar represas en toda la región.

La implementación de proyectos de infraestructura hídrica sostenibles y resilientes es fundamental para que Puno pueda adaptarse a los desafíos del cambio climático y garantizar un futuro sostenible para sus comunidades, su medio ambiente y las generaciones venideras.

Artículo tomado en: https://www.rumbominero.com/peru/proyectos-de-cosecha-de-agua-puno/

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